La Presidencia del Consejo de la UE es asumida rotatoriamente por los gobiernos nacionales de los Estados miembros y pasa de uno a otro cada seis meses, el 1 de enero y el 1 de julio de cada año. El gabinete de la Presidencia tiene una responsabilidad considerable: durante su mandato, el Estado miembro de acogida preside las reuniones del Consejo de la UE, uno de los principales organismos decisorios de la Unión. Además, la Presidencia debe velar por que los Estados miembros trabajen en armonía, negocien compromisos en caso necesario y actúen en todo momento en interés de la UE en su conjunto.

El programa de trabajo de la Presidencia de la UE es compartido por un grupo de tres Estados miembros (el «trío de Presidencias») durante un período de 18 meses. La Presidencia fija objetivos detallados que quiere alcanzar durante su mandato y, junto con los otros miembros del trío, objetivos a más largo plazo que no podrían lograrse de forma realista en solo seis meses.

Visite la página web del Consejo de la UE para más información sobre la actual Presidencia.

 

28/12/2012

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OiRA proporciona los recursos y los conocimientos técnicos que precisan las microempresas y las pequeñas empresas para evaluar sus riesgos por sí mismas. Las herramientas de OiRA, disponibles gratuitamente en la web, son de fácil acceso y sencillas de utilizar.

OiRA brinda un enfoque gradual del proceso de evaluación de riesgos, que empieza por la identificación de los riesgos en el lugar de trabajo, y se orienta a continuación al usuario a través del proceso de aplicación de medidas preventivas y, en último término, al seguimiento y la notificación de los riesgos.

¿Qué es OiRA?

OiRA se creó con el fin de proporcionar herramientas fáciles de utilizar que guíen a las microempresas y a las pequeñas empresas a lo largo del proceso de evaluación de riesgos. El software OiRA, desarrollado por la EU-OSHA en 2009 y en uso desde 2010, se basa en una herramienta neerlandesa de evaluación de riesgos denominada «RI&E», que se ha revelado sumamente eficiente y se ha utilizado con éxito. 

El software OIRA de la EU-OSHA ayuda a los interlocutores sociales sectoriales (organizaciones empresariales y sindicales) y a las autoridades nacionales (ministerios, inspecciones de trabajo, institutos de SST, etc.) a elaborar herramientas de evaluación de riesgos específicas de cada sector y orientadas a su utilización por pequeñas empresas.

Consulte la página web del proyecto OiRA para obtener información actualizada sobre el mismo (socios de OiRA, herramientas de OiRA publicadas o en fase de publicación).

¿Cuál es la idea que subyace a OiRA?

La evaluación de riesgos es la base de cualquier enfoque de gestión de la seguridad y la salud y es esencial para el establecimiento de un lugar de trabajo saludable. 

A través de OiRA, la EU-OSHA apoya el Marco estratégico de la UE sobre seguridad y salud en el trabajo 2021-2027, iniciado en junio de 2021. Facilitando la evaluación de riesgos, OiRA persigue aumentar el número de microempresas y de pequeñas empresas que evalúan sus riesgos y la calidad de sus evaluaciones de riesgos. Las herramientas permiten a las empresas iniciar (o mejorar) el proceso de evaluación de riesgos. De este modo, las herramientas de OiRA pueden ayudar a las empresas a ser más competitivas, por ejemplo recortando los costes derivados de las enfermedades laborales y minimizando los riesgos de accidente, así como a mejorar las condiciones generales de trabajo y el rendimiento organizativo.

¿Por qué utilizar OiRA?

La evaluación de riesgos es un proceso con el que están familiarizadas en la actualidad muchas empresas, y que se utiliza en cientos de miles de lugares de trabajo de toda Europa con el fin de prevenir riesgos. Pero, para algunas empresas, en particular las microempresas y las pequeñas empresas, la evaluación de riesgos puede resultar un proceso difícil. OiRA puede facilitar este proceso, proporcionando a las empresas los recursos que necesitan para superar este reto.

Al utilizar las herramientas de OiRA, las empresas también se beneficiarán de ciertos aspectos:

  • El uso de las herramientas de OiRA es totalmente gratuito
  • Las herramientas están disponibles en línea
  • Está disponible una aplicación móvil
  • Las herramientas están dirigidas al sector
  • Las herramientas son adaptables, hasta cierto punto, a las condiciones de las empresas
  • Las herramientas ofrecen la posibilidad de desarrollar un plan de acción y de elegir entre una lista de medidas propuestas

¿Cómo funciona OiRA?

El proceso de OiRA se divide en cinco etapas clave:

  1. Preparación: hasta cierto punto, OiRA permite a las empresas adaptar las evaluaciones de riesgos a sus propias especificidades respondiendo a un breve número de preguntas sencillas
  2. Identificación: implica explorar aquellos elementos susceptibles de provocar daños y de identificar quién puede estar expuesto a los riesgos
  3. Evaluación: esta fase consiste en priorizar los riesgos que han sido identificados El establecimiento de prioridades posterior ayuda a decidir cuáles son las medidas que deben aplicarse en primer lugar.
  4. Plan de acción: a continuación, la herramienta ayudará a generar un plan de acción y a decidir cómo eliminar o controlar los riesgos
  5. Informe: por último, se generan automáticamente un informe y un plan de acción que pueden imprimirse o descargarse, lo que permite documentar los resultados del proceso de evaluación de riesgos

Cómo acceder a OiRA

Todo lo que se necesita para registrarse es una dirección de correo electrónico válida. Cualquier persona o empresa puede elegir, de entre las herramientas OiRA disponibles, la que mejor se adapte a su país, sector y empresa. 

Visite las herramientas OiRA disponibles por sector y por país en el sitio web del proyecto OiRA.

Participación de los interlocutores sociales y de las autoridades nacionales

Todas las herramientas OiRA han sido creadas por los interlocutores sociales o las autoridades nacionales o con su participación. Si es un interlocutor social o un instituto/autoridad nacional y desea participar y desarrollar una o varias herramientas sectoriales OiRA, encontrará más información en el sitio web del proyecto OiRA.

Algunos nanomateriales son naturales, mientras que otros son subproductos de actividades humanas, o se fabrican específicamente para un determinado fin. Aunque presentan numerosas propiedades beneficiosas, existen grandes lagunas en nuestro conocimiento de los riesgos que conllevan para la salud. Por tanto, deben adoptarse precauciones especiales en la gestión de estos materiales mientras avanza la investigación al respecto.

¿Qué son los nanomateriales?

Muchas organizaciones coinciden en su definición de los nanomateriales en el hecho de que son materiales que contienen partículas con una o varias dimensiones externas entre 1 y 100 nanómetros (nm). Véase la definición de los nanomateriales de la Comisión Europea.

Los nanomateriales, hasta 10 000 veces más pequeños que un cabello humano, son de una dimensión comparable a la de los átomos o las moléculas, y toman su nombre de sus minúsculas estructuras (un nanómetro es 10-9 de un metro). No sólo por su diminuto tamaño, sino también por otras características físicas y químicas que presentan (entre otras, su forma y superficie), los nanomateriales difieren en sus propiedades de los mismos materiales a una escala mayor. 

Debido a tales diferencias, los nanomateriales brindan oportunidades nuevas y apasionantes en ámbitos como la ingeniería, la tecnología de la información y la comunicación, la medicina y los farmacéuticos, por nombrar sólo algunos. Sin embargo, estas mismas características que les confieren sus propiedades singulares, son responsables además de sus efectos en la salud humana y el medio ambiente. 

¿Dónde se encuentran nanomateriales?

Los nanomateriales se encuentran presentes de manera natural, por ejemplo, en las emisiones volcánicas, y pueden ser subproductos de actividades humanas, como en los humos de escape de los motores diesel o en el humo del tabaco.  En cualquier caso, revisten especial interés los nanomateriales manufacturados, y estos se encuentran ya en una gama muy amplia de productos y aplicaciones.

Algunos de estos nanomateriales se han utilizado durante décadas, como la sílice amorfa sintética, por ejemplo, en el hormigón, los neumáticos y los productos alimentarios. Otros se han descubierto en fecha más reciente, como el nano-dióxido de titanio, como agente bloqueante de los rayos UV en pinturas o filtros solares; la nano-plata, como antimicrobiano en textiles y aplicaciones médicas; o los nanotubos de carbono, extensamente utilizados por su fuerza mecánica, peso ligero, propiedades de disipación del calor y conductividad eléctrica en aplicaciones como la electrónica, el almacenamiento de energía, las estructuras de naves espaciales y vehículos, y el equipamiento deportivo. Las nuevas generaciones de nanomateriales siguen desarrollándose con rapidez, y se prevé el crecimiento del mercado de estos productos.

¿Qué motivos de inquietud en el terreno de la salud y la seguridad se asocian a los nanomateriales?

Existen motivos de inquietud significativos en lo que respecta a los efectos de los nanomateriales en la salud. El Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (CCRSERI) determinó que existen riesgos comprobados para la salud vinculados a varios nanomateriales manufacturados. No obstante, no todos los nanomateriales ejercen necesariamente un efecto tóxico, y conviene adoptar un enfoque de actuación «caso por caso» al respecto mientras avanzan las investigaciones en curso.

Los efectos más importantes de los nanomateriales se han observando en los pulmones, e incluyen, entre otros, inflamaciones y daños de tejidos, fibrosis, y generación de tumores. El sistema cardiovascular también puede verse afectado. Algunos tipos de nanotubos de carbono pueden dar lugar a efectos similares a los del amianto. Además de los pulmones, se ha determinado que los nanomateriales pueden alcanzar otros órganos y tejidos, entre los que se cuentan el hígado, los riñones, el corazón, el cerebro, el esqueleto y diversos tejidos blandos.

Como resultado de su pequeño tamaño y su gran superficie, los nanomateriales particulados en forma de polvo pueden plantear riesgos de explosión, mientras que sus correspondientes materiales en bruto puede que no.

Véase la revisión de la Comisión Europea sobre los Tipos y usos de nanomateriales, incluidos los aspectos de seguridad, y una revisión bibliográfica de EU-OSHA sobre la «Exposición a nanopartículas en el lugar de trabajo».

¿Cómo se produce la exposición a nanomateriales en los lugares de trabajo?

Los trabajadores pueden entrar en contacto con nanomateriales en la fase de producción. Sin embargo, un número mucho mayor de trabajadores puede verse expuesto a los mismos en diversas etapas de la cadena de suministro, y es posible incluso que ignoren que se encuentran en contacto con nanomateriales. En consecuencia, es poco probable que se adopten medidas suficientes para evitar la exposición. Véase nuestra revisión bibliográfica sobre la percepción y la comunicación del riesgo relacionado con los nanomateriales en los lugares de trabajo.

En este sentido, la exposición puede producirse en diversos entornos profesionales en los que los nanomateriales se utilizan, manipulan o procesan y, como consecuencia, se propagan por el aire y pueden inhalarse, o entrar en contacto con la piel, como en los contextos que van de la asistencia sanitaria o el trabajo en laboratorios, a las labores de mantenimiento o las obras de construcción.

Obtenga más información sobre la exposición a los nanomateriales en el lugar de trabajo.

Gestión de los riesgos de los nanomateriales en el lugar de trabajo

La legislación de la UE sobre la protección de los trabajadores se aplica a los nanomateriales, aunque no se refiere explícitamente a los mismos.  Revisten especial importancia la Directiva marco 89/391/CEE, la Directiva sobre agentes químicos 98/24/CE, y la Directiva relativa a los agentes carcinógenos o mutágenos 2004/37/CE, así como la legislación sobre sustancias químicas (REACH y CLP). En ellas se dispone que los empleadores están obligados a evaluar y gestionar los riesgos de los nanomateriales en el trabajo. Si la utilización y la generación de nanomateriales no puede eliminarse ni sustituirse por materiales y procesos menos peligrosos, la exposición de los trabajadores deberá reducirse al mínimo mediante medidas acordes con la jerarquía de control, otorgando prioridad a:

  1. las medidas técnicas de control en origen;
  2. las medidas organizativas;
  3. y los equipos de protección personal, como último recurso.

Aunque se mantienen numerosas incertidumbres, existen importantes motivos de preocupación respecto a los riesgos para la salud y la seguridad que plantean los nanomateriales. Por tanto, los empleadores, junto con los trabajadores, deberán aplicar un enfoque de precaución respecto a la gestión de riesgos en la elección de medidas preventivas.

Puede resultar difícil identificar los nanomateriales, así como sus fuentes de emisión y niveles de exposición; sin embargo, existen directrices y herramientas para ayudar a gestionar los riesgos asociados a los mismos en el lugar de trabajo.

Véase el asesoramiento más específico de EU-OSHA sobre el modo de gestionar los riesgos de los nanomateriales en el sector de la asistencia sanitaria, y en los trabajos de mantenimiento. Otras organizaciones han elaborado igualmente materiales informativos de utilidad, por ejemplo, sobre los nanomateriales en la construcción  y en la industria de los muebles, y en el ámbito de la investigación y el desarrollo.

Descubra cómo han gestionado otras empresas los nanomateriales en nuestros ejemplos de buenas prácticas en la gestión de nanomateriales en el lugar de trabajo.

Ello ha generado una amplia gama de empleos «verdes»: aquéllos que contribuyen a la conservación del medio ambiente o a su recuperación. Para que sean verdaderamente sostenibles, sin embargo, tendremos que cerciorarnos de que ofrezcan unas condiciones de trabajo seguras, saludables y dignas. Los puestos de trabajo «verdes» tienen que ser buenos para los trabajadores y, asimismo, para el medio ambiente.

¿En qué consiste un empleo «verde»?

Los empleos «verdes» comprenden una amplia gama de empleos en diversos sectores y emplean a trabajadores de muy diversa índole. Existen diversas definiciones del término, como las que facilitan el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Comisión Europea o Eurostat. Cabe considerar, pues, que los puestos de trabajo «verdes» contribuyen, de algún modo, a la conservación o la recuperación del medio ambiente. Puede tratarse de empleos que ayuden a proteger los ecosistemas y la biodiversidad, a reducir el consumo de energía y materias primas, o bien a reducir los residuos y la contaminación. Nuestro objetivo en la EU-OSHA consiste en sensibilizar al público a propósito de la necesidad de un buen nivel de seguridad y salud en el trabajo (SST) en tales empleos. Los empleos «verdes» tienen que ofrecer unas condiciones seguras, saludables y dignas al objeto de contribuir a un crecimiento sensato, sostenible e integrador y cumplir los objetivos de la Estrategia 2020 de la Comisión Europea.

¿En qué medida está creciendo la «economía verde»?

La Estrategia 2020 de la Comisión Europea destaca la necesidad de que el crecimiento sea sostenible y se base en una economía eficiente en el consumo de recursos y de bajas emisiones de carbono. Para que ello suceda, la UE se ha impuesto objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a través del aumento de la proporción de fuentes de energía renovables, con el fin de satisfacer las necesidades energéticas de Europa e incrementar la eficiencia energética. El cumplimiento de tales objetivos dará lugar a un rápido crecimiento de la «economía verde»: por ejemplo, está previsto que los objetivos de incrementar el porcentaje de energías renovables y la eficiencia energética en un 20 % con respecto a los niveles de 1990 den lugar a la creación de un millón de nuevos puestos de trabajo en la UE. La energía solar, la energía eólica, la tecnología de biomasa y el reciclado de residuos son los ámbitos de la «economía verde» que están experimentando un crecimiento más rápido.

¿Por qué es importante tener en cuenta la SST en los empleos «verdes»?

Tendemos a asociar el término «verdes» con la seguridad pero lo que es bueno para el medio ambiente no tiene por qué serlo para la seguridad y la salud de los trabajadores que desempeñan tales puestos de trabajo. En algunos casos se han desarrollado legislación y tecnologías nuevas, concebidas para proteger el medio ambiente, que han propiciado la exposición de los trabajadores a mayores riesgos. La reducción de la cantidad de residuos que se envían a los vertederos, por ejemplo, ha dado lugar a un aumento de los índices de accidentes y enfermedades de los trabajadores cuya labor consiste en tratarlos.

Las tecnologías o los procesos de trabajo de nueva aparición asociados a los puestos de trabajo «verdes» pueden generar nuevos peligros que exigen disponer de nuevos perfiles de cualificaciones para afrontarlos: no es posible trasladar a éstos los «viejos» conocimientos en materia de SST. La instalación de un calentador de agua solar, por ejemplo, conlleva la combinación de las cualificaciones de un techador, un fontanero y un electricista.

La velocidad a la que está previsto que crezca la «economía verde» podría dar lugar a lagunas de competencias de resultas de las cuales trabajadores sin experiencia participen en procesos para los que no hayan recibido formación, lo que, por consiguiente, pondría en peligro su seguridad y su salud. Podría producirse asimismo una polarización más intensa de los trabajadores en relación con las cualificaciones, viéndose obligados aquéllos que tengan un bajo nivel de cualificación a aceptar unas condiciones de trabajo peores. Por último, la presión económica y política podría dar lugar a que se pasen por alto las cuestiones de SST.

Para que los empleos «verdes» sean verdaderamente sostenibles, tendremos que cerciorarnos de que redunden en beneficio de la seguridad y la salud de los trabajadores, aparte del medio ambiente. En la «economía verde», como en cualquier otro sector, una buena SST es crucial para el incremento de la competitividad y la productividad. En este ámbito en rápido desarrollo, hemos de garantizar que lo que es bueno para el medio ambiente sea bueno asimismo para los trabajadores.

¿Qué está haciendo la EU-OSHA para impedir que aparezcan riesgos nuevos y emergentes en relación con los empleos «verdes»?

Habida cuenta de la velocidad a la que está previsto que crezca la economía verde, es importante que nos adelantemos a cualquier riesgo nuevo o emergente relativo a los empleos «verdes» antes de que este aparezca. Por dicho motivo, la EU-OSHA ha llevado a cabo un estudio prospectivo (Foresight) que analiza el modo en que es probable que evolucione el trabajo en los empleos «verdes» de aquí a 2020 y qué nuevos problemas de SST podrían plantearse. El estudio ha identificado una serie de posibles situaciones hipotéticas futuras, habida cuenta del desarrollo de las tecnologías verdes, en distintas condiciones económicas y sociales. El objetivo consiste en llamar la atención sobre posibles riesgos de SST en este ámbito y en facilitar a los responsables de las políticas de la UE herramientas concretas que les ayuden a dar forma a los lugares de trabajo del futuro y a mantener la seguridad y la salud de los trabajadores europeos.

Más información en:

Informe Foresight sobre la SST en los empleos «verdes»

Resumen del informe e hipótesis

Cómics que presentan los riesgos de SST nuevos y emergentes en los nuevos escenarios

Información práctica sobre prevención de riesgos en los empleos «verdes»

La EU-OSHA ha investigado también con más profundidad los problemas de salud y seguridad asociados a determinadas áreas tecnológicas «verdes» identificadas en el estudio prospectivo, como las pequeñas instalaciones de energía solar, la construcción ecológica o la energía eólica.

Más información en:

Hay también listas de comprobación que ayudan a identificar los posibles peligros para la salud y la seguridad de los trabajadores asociados a estas tecnologías verdes, y que ofrecen ejemplos de las medidas preventivas que pueden adoptarse. Estas listas de comprobación podrían utilizarse para apoyar el proceso de evaluación de riesgos en el lugar de trabajo: