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Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo

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Cómo llevar a cabo una evaluación de riesgos

Cómo llevar a cabo una evaluación de riesgos


En la UE no existen normas establecidas sobre cómo llevar a cabo una evaluación de riesgos (consulte la legislación específica en materia de evaluación de riesgos de su país). No obstante, existen dos principios que debería tener siempre en cuenta a la hora de abordar una evaluación de riesgos:

  • la evaluación debe estar estructurada para garantizar que se abordan todos los peligros y los riesgos pertinentes (y no se olvidan tareas como las de limpieza, que podrían realizarse fuera del horario laboral normal, o departamentos auxiliares como el de compactación de basuras);
  • cuando se identifica un riesgo, se ha de basar la evaluación en los principios básicos y considerar si se puede eliminar el riesgo.

Un enfoque en pasos para la evaluación de riesgos


La Guía Europea para la evaluación de riesgos en el trabajo propone un enfoque que se basa en una serie de pasos sucesivos. No es el único método de llevar a cabo una evaluación de riesgos, existen varias metodologías para lograr el mismo objetivo. No hay una única forma «correcta» de llevar a cabo una evaluación de riesgos, ya que cada situación puede requerir un enfoque distinto.

El proceso de evaluación de riesgos (que incluye elementos de gestión de riesgos) puede desglosarse en varios pasos:

  1. Poner en marcha un programa de evaluación de riesgos en el trabajo
  2. Estructurar la evaluación (decidir el enfoque: geográfico/funcional/proceso/flujo)
  3. Recabar información
  4. Identificar los peligros
  5. Identificar cuáles son los trabajadores expuestos a los riesgos
  6. Identificar las pautas de exposición de las personas en situación de riesgo
  7. Evaluar los riesgos (la probabilidad y la gravedad del daño en situaciones reales)
  8. Investigar las posibilidades de eliminación y control de los riesgos
  9. Dar prioridad a la adopción de medidas y planificación de las medidas de control
  10. Realizar controles
  11. Documentar la evaluación
  12. Medir la eficacia de las medidas
  13. Revisar (si se producen cambios o periódicamente)
  14. Hacer un seguimiento del programa de evaluación de riesgos

Para la mayoría de las empresas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas, un enfoque sencillo de la evaluación de riesgos en cinco pasos (que incluya elementos de gestión de riesgo) como el que se presenta a continuación debería dar buenos resultados.

Paso 1. Identificación de los riesgos y de los trabajadores expuestos
Examinar lo que podría causar daños en el lugar de trabajo y determinar cuáles son los trabajadores que están en situación de riesgo.

Paso 2. Evaluación de riesgos y asignación de prioridades a los mismos 
Valorar los riesgos existentes (su gravedad, probabilidad, etc.) y clasificarlos por orden de prioridad.

Paso 3. Planificación de las medidas preventivas necesarias
Determinar cuáles son las medidas adecuadas para eliminar o controlar los riesgos.

Paso 4. Adopción de las medidas
Adoptar medidas preventivas y de protección estableciendo un plan de prioridades.

Paso 5. Seguimiento y revisión
La evaluación debe revisarse periódicamente para comprobar que las medidas funcionan o se aplican.


No obstante, es importante saber que hay otros métodos igualmente válidos, sobre todo si existen riesgos y circunstancias de mayor complejidad. El enfoque que se elija para la evaluación dependerá de:

  • la índole del lugar de trabajo (instalaciones fijas o temporales);
  • el tipo de proceso (operaciones repetidas, procesos que evolucionan o cambian, tareas por encargo);
  • la tarea realizada (repetitiva, esporádica o de alto riesgo);
  • la complejidad técnica.

En algunos casos, puede bastar con un único ejercicio que aborde todos los riesgos del lugar de trabajo o de la actividad. En otros casos, serán necesarios distintos enfoques para las distintas zonas de un lugar de trabajo.