Los empresarios tienen la obligación de gestionar el estrés laboral con arreglo a la Directiva marco 89/391/CEE, relativa a la salud y la seguridad en la Unión Europea. Esta Directiva y la legislación nacional derivada sitúan claramente el estrés laboral dentro del ámbito jurídico de la seguridad y la salud en el trabajo, y permiten esperar que el estrés se aborde con la lógica y el enfoque sistemático con el que se abordan otros problemas de salud y seguridad, mediante la aplicación del modelo de gestión de riesgos y haciendo especial hincapié en las medidas preventivas.
El
"Acuerdo marco sobre el estrés ligado al trabajo" y el "Acuerdo marco sobre el acoso y la violencia en el trabajo" ofrecen igualmente orientaciones a los empresarios establecidos en la UE para lidiar con el estrés en el lugar de trabajo. Asimismo, los Estados miembros han elaborado sus propias directrices prácticas y herramientas de prevención del estrés, la violencia y otros riesgos psicosociales.
El estrés laboral se puede evitar y las medidas para mitigarlo pueden ser relativamente baratas de aplicar. Cada lugar de trabajo es diferente y las prácticas de trabajo y las soluciones a los problemas deben adaptarse a las distintas situaciones mediante una evaluación del riesgo. No obstante, los riesgos psicosociales raras veces son únicos y pueden aplicarse soluciones similares a diferentes sectores, a empresas de distintos tamaños y en distintos Estados miembros. Las buenas prácticas de gestión del estrés laboral están ahí para servir de ejemplo.
La evaluación del riesgo de estrés sigue los mismos principios básicos y el mismo proceso que la de otros riesgos laborales : determinar los riesgos, decidir las medidas que deben adoptarse, comunicar los resultados de la evaluación y revisarla con la frecuencia adecuada. La participación de los trabajadores y sus representantes en este proceso resulta crucial para su éxito.
Los siguientes factores podrían ser causa de estrés:
- carga de trabajo excesiva o exposición a riesgos físicos;
- control que tienen los trabajadores sobre la manera de hacer su trabajo;
- comprensión que tienen los trabajadores de sus funciones;
- relaciones interpersonales, donde se incluyen problemas como el acoso y la violencia;
- apoyo que reciben los trabajadores de sus colegas y superiores, y
- formación que requieren los trabajadores para realizar su tarea.
La "gestión del estrés" suele ir dirigida a las personas y no a las organizaciones. Sin embargo, la clave para prevenir el estrés laboral y los riesgos psicosociales reside en la organización y la gestión del trabajo. Prevenir las consecuencias del estrés laboral es mejor que reaccionar una vez que se han producido.
Algunas medidas eficaces para prevenir el estrés labora sonl:
- conceder a los trabajadores tiempo suficiente para realizar sus tareas;
- ofrecer descripciones de trabajo claras;
- recompensar a los trabajadores por un buen rendimiento;
- permitir que los trabajadores presenten quejas y tomarlas en serio;
- conceder a los trabajadores la posibilidad de controlar su trabajo;
- reducir al mínimo los riesgos físicos;
- permitir que los trabajadores participen en las decisiones que les conciernen;
- adaptar la carga de trabajo a las capacidades y recursos de cada trabajador;
- diseñar tareas que sean estimulantes;
- definir claramente las funciones y responsabilidades en el trabajo;
- ofrecer oportunidades de interacción social, y
- evitar ambigüedades por lo que se refiere a la seguridad del puesto de trabajo y al desarrollo de la carrera profesional.