Los incentivos económicos pueden complementar las imposiciones normativas, dado que ofrecen beneficios y, de este modo, añaden peso a los argumentos a favor de una buena SST de una forma comprensible para los directivos de la empresa en todos los Estados miembros.
La
estrategia europea en materia de SST
pone de relieve que los incentivos económicos pueden resultar verdaderamente eficaces en la promoción de la seguridad y la salud en el trabajo (SST), sobre todo en las pequeñas y medianas empresas (PYME). En cualquier caso, las organizaciones capaces de proporcionar incentivos económicos en el ámbito de la SST, como las aseguradoras, necesitan directrices que les orienten respecto a lo que deben hacer, y a la manera de abordar esta tarea. Como se indica en la estrategia de la UE:
"Se puede fomentar la
sensibilización
, en particular en las PYME, con la oferta de incentivos económicos directos o indirectos para la adopción de medidas de prevención. Tales incentivos podrían incluir una
posible reducción de las cotizaciones sociales
o las
primas de seguro
en función de la inversión realizada para la mejora del entorno de trabajo y/o la reducción de los accidentes, las ayudas económicas para la introducción de sistemas de gestión de la salud y la seguridad y la incorporación de requisitos sobre salud y seguridad en los procedimientos de adjudicación de contratos públicos."
(
Nueva estrategia comunitaria sobre salud y seguridad en el trabajo 2007-2012
, Comisión Europea, Bruselas, 21.01.2007, COM (2007) 62 final.)
¿Qué son los incentivos económicos?
Los incentivos económicos son ventajas financieras otorgadas a empresas u otras organizaciones que mejoran sus condiciones de trabajo. Son los que siguen:
-
subsidios estatales; subvenciones y otras modalidades de financiación;
-
medidas vinculadas a las estructuras y sistemas tributarios;
-
variaciones de las primas de seguro.
:: Ejemplos de incentivos económicos
Financiación, subsidios y subvenciones estatales
Las empresas que mejoran sus condiciones de trabajo pueden reciben pagos o un acceso favorable a determinadas condiciones financieras (créditos bancarios). Por ejemplo, un Gobierno puede patrocinar a las empresas que invierten en maquinaria segura, o en una organización del trabajo de mayor seguridad.
Incentivos vinculados a las estructuras y sistemas tributarios
Los impuestos pueden adaptarse para animar a las empresas a actuar de una determinada manera. Por ejemplo, pueden ofrecerse exenciones fiscales a los empleadores que invierten en equipos cuyo nivel de seguridad supera el correspondiente a los requisitos legales mínimos.
Variaciones de las primas de seguro
Las primas de seguro que abona una empresa pueden vincularse a su actuación en el terreno de la salud y la seguridad. Las empresas con tasas de siniestralidad y enfermedad bajas, o con unas normas adecuadas en materia de seguridad, podrían pagar primas menores.
:: Datos empíricos sobre los incentivos económicos
Los estudios realizados indican que los incentivos económicos con un origen ajeno a la empresa pueden propiciar la mejora de la salud y la seguridad en el trabajo
.
Resulta bastante difícil evaluar incentivos desde una perspectiva científica, por lo que se requiere avanzar en las tareas de obtención de datos contrastados acerca de las ventajas de este tipo de instrumentos. Se ha observado que la calificación de la experiencia, cuando las primas de seguro se establecen con arreglo al historial de reclamaciones de la empresa, resulta especialmente efectiva.
No obstante, basar los incentivos económicos en tasas de accidentes pasadas puede resultar asimismo arriesgado, puesto que tales tasas, en determinadas empresas, y especialmente en las pequeñas, pueden verse afectadas sustancialmente por las fluctuaciones estadísticas. Por tanto, este tipo de incentivo podría recompensar a compañías poco prudentes, pero afortunadas, y penalizar a las que se han visto afectadas por sucesos puramente aleatorios.
Una forma de evitar este tipo de situaciones es
evaluar las primas y recompensar con arreglo al riesgo futuro
, favoreciendo a las empresas que adoptan medidas como la instalación de maquinaria más segura o la adopción de sistemas de gestión de la SST.
Los incentivos basados en los seguros parecen gozar de una enorme popularidad en Europa, pero también hay margen para los
planes de ayudas de la Administración
(49%).
En una encuesta especializada realizada por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) en los Estados miembros se determinó que las variaciones de las primas de seguro son valoradas por estos como la opción "más adecuada" (con un nivel de aprobación del 71%), seguida de la promoción de la SST (55%), la reducción de impuestos (49%) y la provisión de recompensas.
Factores de éxito
Se han identificado los siguientes factores de éxito:
-
El régimen de incentivos no sólo debe recompensar los resultados anteriores de la buena gestión de la SST (es decir, las tasas de accidentes en el pasado), sino que también debería premiar los
esfuerzos concretos de prevención
que intentan reducir futuros accidentes y enfermedades.
-
El régimen de incentivos debe estar
abierto a todos los tamaños
de empresa y prestar especial atención a las necesidades especiales de las PYME.
-
El incentivo debe ser lo
suficientemente alto
como para motivar a los empresarios a participar.
-
Debe existir una
relación clara e inmediata
entre la actividad de prevención deseada y la recompensa.
-
El sistema de incentivos debe tener unos
criterios de adjudicación claros
y ha de resultar tan fácil de utilizar como sea posible, de modo que se
mantenga la carga administrativa en niveles bajos,
tanto para las empresas participantes como para las organizaciones que ofrecen los incentivos.
-
Si es necesario que el incentivo se dirija a un
gran número de empresas
,
lo que resulta más eficaz es utilizar incentivos
basados en primas de seguros o de carácter tributario,
con unos criterios definidos con gran precisión (sistema cerrado).
-
Si lo que se desea es promover
soluciones innovadoras
para ámbitos específicos, los
regímenes de ayudas
son los más eficaces (sistema abierto).
Estudios de caso
Los estudios de caso en la encuesta (véase el informe) ponen de relieve que los incentivos económicos destinados a promover la SST funcionan en muchos entornos diferentes. Por ejemplo:
-
un régimen de incentivos adoptado en el
sector cárnico alemán
en 2002 dio lugar a una
caída del 28% en la cifra de accidentes declarables
durante los seis años siguientes, frente a una reducción del 16% en el conjunto del sector. En cifras totales, esto significa que se produjeron unos 1 000 accidentes menos por año en las empresas que recibieron incentivos.
-
Un régimen de incentivos en el
sector agrario finés
ha
recortado la tasa de accidentes en un 10,2%
, propiciando la prevención de más de 5 000 siniestros hasta la fecha.
-
Una
compañía alemana de seguros de enfermedad
adoptó un programa de incentivos que animó a un grupo de empresas clientes a aplicar un moderno sistema de gestión de la salud. Estas medidas dieron lugar a una
caída del 7,6% en el pago de bajas por enfermedad
y a una reducción del
6,7%
en las cifras de absentismo
.
-
De las
empresas polacas
que introdujeron un sistema de gestión de la SST, el
70 % registraron menos accidentes
y unas primas de seguro inferiores, mientras que el 50 % notificaron una disminución del número de trabajadores que desempeñan su labor en condiciones peligrosas.
-
El
Instituto Nacional para el Seguro contra los Accidentes del Trabajo y las Enfermedades Profesionales de Italia
concede ayudas en forma de créditos bancarios para estimular las inversiones en SST de diversas PYME, que declararon una reducción de la cifra de accidentes en una proporción del
13 al 25%
respecto a empresas similares no participantes en el programa.
-
El
programa neerlandés de ayudas
a las inversiones en nueva maquinaria y equipos favorables para la SST dio lugar a una
mejora de las condiciones de trabajo en un 76% de las empresas
.
-
El
programa de cofinanciación de los Países Bajos
redujo las bajas por enfermedad en los sectores participantes en una proporción del 28%, frente al 11% registrado en otros sectores.
Evaluación y análisis coste-beneficio
Los
estudios de caso que figuran en el informe
se analizaron con mayor detalle, y los resultados se publicaron en un
artículo científico
.
En algunos casos, fue posible llevar a cabo un
análisis de costes y beneficios pormenorizado
de un determinado régimen.
Régimen del sector cárnico alemán
En el
régimen del sector cárnico alemán
, a las empresas participantes se les redujeron las primas de seguro si promovían la seguridad, por ejemplo, mediante la adquisición de cuchillos más seguros y la formación de los conductores en materia de seguridad.
Tal actuación ha dado lugar a
unos 1 000 accidentes declarables menos
(es decir, los que dan lugar a más de tres días de baja laboral) por año desde su introducción en 2002.
En los seis primeros años (2002-2007), el
coste del régimen ascendió a 8,32 millones de euros
para los 255.000 trabajadores del sector. No obstante, el
beneficio
obtenido gracias a la
reducción de las tasas de accidentes
se estimó en
40,02 millones de euros
. Esto significa que se ahorraron 4,81 euros por cada euro invertido en el régimen de incentivos.
Programa de cofinanciación de los Países Bajos
En el
programa de cofinanciación de los Países Bajos
, se invirtieron unos
303 millones de euros,
de los que el 55% fue abonado por los sectores empresariales participantes, y el resto por el Ministerio de Asuntos Sociales. El sistema de cofinanciación ha animado a diversos sectores a dedicar más fondos a la mejora de las condiciones de trabajo. El valor de la reducción añadida de las bajas por enfermedad, estimado en función del valor añadido por año trabajado, equivale a 2 700 millones de euros.
No obstante, tal resultado no debe atribuirse en su totalidad al programa de cofinanciación, ya que en las bajas por enfermedad pueden influir numerosos factores, como los niveles de motivación o la tasa de desempleo en un determinado sector. Los expertos consideran razonable vincular un tercio de la disminución de las bajas por enfermedad al programa de cofinanciación. De este modo aún se habría obtenido un beneficio de 900 millones, lo que supone un ahorro de 3 euros por cada euro invertido.
Resumen de políticas
La mayoría de los países europeos cuentan con un
sistema de seguridad social "bismarckiano"
en el que las instituciones dedicadas a la prestación de seguros de accidente se organizan en forma de monopolio de gestión estatal. Otros Estados miembros disponen de un
mercado competitivo con arreglo al sistema de Beveridge
, y algunos países utilizan combinaciones de estos dos sistemas.
Esto significa que existe una
gama notablemente limitada de seguros de accidente
y
sistemas de seguridad social
en el continente, lo que debería facilitar la aplicación y transferencia de modelos de incentivos económicos.
Los sistemas de ayudas, los incentivos fiscales y los incentivos no financieros deberían ser posibles en teoría en todos los países de la UE.
Los enfoques que califican en función de la experiencia pueden encontrarse
tanto en los mercados competitivos como en los monopolistas.
No obstante, se observan diferencias en lo que se refiere a la financiación de los esfuerzos de prevención orientados al futuro, como la formación o la inversión en SST.
Esto no debería ser un problema para los
modelos monopolistas,
ya que la compañía aseguradora puede tener la certeza de beneficiarse del efecto positivo que las inversiones tendrán en la tasa de reclamaciones. Sin embargo, en un
mercado competitivo,
la compañía aseguradora corre el riesgo de que, puesto que las empresas pueden cambiar de proveedor de seguros sin notificarlo con mucha antelación, las inversiones en medidas de prevención beneficien a sus competidores. Una posible solución para los mercados competitivos podría ser la
introducción de contratos a largo plazo
de varios años de duración, o la creación de un fondo común de prevención financiado por igual por todas las aseguradoras.
Casi todos los grandes Estados miembros de la UE ofrecen algún tipo de incentivo económico
.
-
Alemania, Francia, Italia y Polonia
ofrecen diversos incentivos a través de su sistema público de seguros, que no se reducen a diferenciaciones de las primas de seguros, sino que también incluyen programas de ayudas para inversiones concretas en SST.
-
En
España,
los incentivos de seguros están previstos en la estrategia nacional de SST y se ofrece una amplia oferta de programas de ayudas en materia de SST a escala nacional y regional.
-
De los Estados miembros más pequeños,
Bélgica, Finlandia y los Países Bajos
son los más activos, lo que indica que los incentivos económicos también son posibles en los sistemas privados de seguro de accidentes.
La revisión indica que los
incentivos económicos pueden ofrecerse en todos los Estados miembros
, con independencia de sus tradiciones en materia de sistemas de seguridad social o del carácter público o privado de sus seguros de accidentes.
Los factores que influyen en la transferibilidad de los regímenes de incentivos se analizan con mayor detalle en la siguiente
publicación científica
.
Repercusión del proyecto de EU-OSHA sobre incentivos económicos
El proyecto se inspiró en la
estrategia europea de SST, 2007-2012
, encaminada a reducir los accidentes en el trabajo en un 25%. El proyecto cuenta con el asesoramiento de un grupo de expertos de organizaciones que fueron designadas por los Estados miembros de la UE. Comprende varios proyectos específicos llevados a cabo por el Centro Temático de EU-OSHA (un consorcio de institutos de investigación europeos).
Este proyecto a largo plazo comenzó en 2008 y se prolongará hasta 2013.
En su
primera fase (2008-2010)
se obtuvieron varios productos:
-
un
informe
exhaustivo titulado
Economic incentives to improve occupational safety and health: A review from the European perspective
(Incentivos económicos para mejorar la seguridad y la salud en el trabajo: análisis desde la perspectiva europea),
-
una
hoja informativa
(en la que se resume el informe),
-
dos artículos en la Revista escandinava de trabajo, medio ambiente y & salud
(SJWEH),
-
una serie de
seminarios de grupos de expertos
documentados en nuestra sección de actividades,
-
una recopilación de
estudios de caso
que pueden consultarse en nuestra base de datos sobre buenas prácticas.
El
grupo de expertos en incentivos económicos de la Agencia
no sólo proporciona asesoramiento y otras aportaciones a las actividades de la Agencia relacionadas con tales instrumentos, sino que también promueve tales productos entre las partes interesadas. El proyecto y sus resultados se han
presentado en conferencias y seminarios en numerosos países europeos
, como Bulgaria, Chipre, la República Checa, Alemania, Italia, Suecia, Eslovenia y el Reino Unido.
Se han observado ya
ciertas consecuencias prácticas
. Por ejemplo, tras los debates del grupo de expertos,
el Instituto Nacional para el Seguro contra los Accidentes del Trabajo y las Enfermedades Profesionales’ de Italia (INAIL) decidió poner en marcha un nuevo régimen de incentivos por un valor de 60 millones de euros, centrado en las PYME
. De acuerdo con las estimaciones de costes y beneficios de la Agencia, cabe prever una tasa de rendimiento de al menos 3 euros por cada euro dedicado a tal régimen, lo que podría dar lugar a un beneficio de 180 millones de euros a escala social.
En este sentido, el proyecto ha propiciado ya un proceso de aprendizaje mutuo entre los Estados miembros de la UE, con el fin de intercambiar buenas prácticas sobre el modo de formular un programa de incentivos. Esta actividad puede contribuir de manera significativa a alcanzar el objetivo europeo de una reducción de los accidentes en un 25% y, por tanto, dar lugar además a un beneficio sustancial para las economías europeas.
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